Foto de portada: Casco Antiguo y catedral desde la torre de San Cernin. Foto: Olgabraj, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.
Pamplona es una ciudad pequeña y fácil de recorrer, pero concentra mucha historia: un casco antiguo amurallado, una catedral gótica, una ciudadela renacentista y las calles que recorre el encierro de San Fermín.
Esta es nuestra selección de los diez lugares que no deberías perderte, con lo que hace especial a cada uno y un consejo para disfrutarlo mejor. No es una ruta: si buscas un itinerario con mapa, horarios y distancias, sigue nuestra guía Qué ver en Pamplona en un día.

Casco Antiguo · Acceso libre
Plaza del Castillo
Si Pamplona tuviera un salón, sería este. La Plaza del Castillo es el gran espacio abierto del centro: soportales, terrazas, fachadas con balcones y un quiosco en el medio por donde pasan a diario vecinos y visitantes. Su nombre recuerda a un castillo levantado junto a la actual calle Javier que desapareció en el siglo XVI.
Por qué merece la pena
Es el punto de encuentro de la ciudad y el mejor sitio para tomarle el pulso. En San Fermín se convierte en uno de los grandes escenarios de la fiesta.
Curiosidad
El Café Iruña y el Hotel La Perla, ambos en la plaza, guardan el recuerdo de Ernest Hemingway, que llevó este escenario a su novela Fiesta.
→ Para comer cerca, sigue nuestra ruta de pintxos por el Casco Antiguo.

De Santo Domingo a la plaza de toros · 848,6 m
Recorrido del encierro
Son solo 848,6 metros, según el Ayuntamiento, pero son los más conocidos de Pamplona. Del 7 al 14 de julio, a las 8:00, los toros corren desde los corrales de Santo Domingo hasta la plaza de toros por la cuesta de Santo Domingo, la plaza Consistorial, Mercaderes, la Estafeta y el tramo de Telefónica.
Por qué merece la pena
Recorrerlo a pie cualquier día del año ayuda a entender la fiesta: la pendiente de Santo Domingo, la curva de Mercaderes y la estrechez de la Estafeta explican por qué cada carrera dura apenas unos minutos.
Curiosidad
Antes de cada encierro, los corredores cantan a la imagen de San Fermín colocada en una hornacina de la cuesta de Santo Domingo. El vallado del recorrido se monta cada año con unos 900 postes y 2.700 tablones.

Navarrería · Visita con entrada
Catedral de Santa María la Real
Por fuera sorprende su sobria fachada neoclásica; por dentro es una catedral gótica, levantada entre 1397 y 1501 sobre un templo románico anterior. En la nave central descansan el rey Carlos III el Noble y su esposa, doña Leonor, y en el altar mayor preside la Virgen de Santa María la Real, ante la que juraban los reyes de Navarra.
Por qué merece la pena
Es el gran monumento histórico de la ciudad y el lugar que mejor explica el pasado del antiguo reino de Navarra. Para muchos visitantes, su claustro gótico es lo más bello de Pamplona.
Consejo
Reserva al menos una hora y comprueba el horario antes de ir: la visita turística no abre los domingos y cambia entre invierno y verano.
→ Horario y precio actualizados en nuestra guía de un día.
Una parada dulce junto a la catedral
A unos pasos de la catedral, en la calle Curia, Pastas Beatriz es famosa por sus garroticos, unas pastas rellenas de chocolate que se venden solo para llevar. La recomendamos en nuestra guía dónde desayunar en Pamplona; si prefieres algo salado, sigue con la ruta de pintxos.

Casco Antiguo · Exterior de acceso libre
Ayuntamiento y plaza Consistorial
Su fachada barroca del siglo XVIII, rematada por una figura de la Fama con trompeta, es una de las imágenes más reconocibles de Pamplona. Desde su balcón se lanza cada 6 de julio, a las 12:00, el chupinazo que abre San Fermín.
Por qué merece la pena
Aquí empieza la fiesta, pero también la ciudad tal como la conocemos: en 1423 Carlos III el Noble unió en una sola ciudad los tres burgos medievales, la Navarrería, San Cernin y San Nicolás, con el Privilegio de la Unión.
Consejo
La plaza Consistorial forma parte del recorrido del encierro, así que puedes ver ambos en el mismo paseo.

Baluarte del Redín · Acceso libre
Murallas y Rincón del Caballo Blanco
Pamplona conserva más de cinco kilómetros de murallas que, junto con la Ciudadela, forman uno de los conjuntos militares renacentistas mejor conservados de Europa, según el Ayuntamiento. El Rincón del Caballo Blanco ocupa la parte más alta del baluarte del Redín y es uno de los rincones con más encanto de la ciudad.
Por qué merece la pena
Es la mejor forma de ver la Pamplona amurallada desde fuera y desde arriba. Muy cerca, el Portal de Francia, la puerta mejor conservada de las seis que tuvo la ciudad, sigue siendo la entrada del Camino de Santiago al Casco Antiguo.
Consejo
Para entender cómo se defendía la ciudad, visita el Centro de Interpretación de las Fortificaciones, en el Fortín de San Bartolomé. Consulta su horario antes de ir.

Parque y monumento · Acceso libre
Ciudadela y Vuelta del Castillo
Se empezó a construir en 1571, en tiempos de Felipe II, con diseño del ingeniero militar Giacomo Palearo, «el Fratín». Es un pentágono regular con un baluarte en cada vértice, de trazado parecido a la ciudadela de Amberes, y hoy forma con los fosos y la Vuelta del Castillo un gran parque de unos 300.000 m².
Por qué merece la pena
Pocas ciudades permiten pasear por dentro de una fortaleza renacentista declarada Monumento Nacional. Sus antiguos edificios militares acogen hoy exposiciones, y las praderas que la rodean son uno de los lugares favoritos de los pamploneses.
Consejo
Cierra al público durante San Fermín: en la web municipal figura cerrada del 4 al 21 de julio. El resto del año abre todos los días.

Parque · Acceso libre
Jardines de la Taconera
Diseñados en 1830, son los jardines más antiguos de Pamplona. Reúnen parterres de flores, árboles monumentales y estatuas como la Mari Blanca, nombre popular del Monumento a la Beneficencia, o la fuente dedicada al tenor Julián Gayarre.
Por qué merece la pena
Es el jardín más romántico del centro y está pegado al Casco Antiguo, así que es una pausa fácil entre monumentos. En sus antiguos fosos hay un pequeño zoo que encanta a los niños.
Curiosidad
La estatua de Gayarre lo representa en Los pescadores de perlas, la ópera que cantó en el Teatro Real de Madrid el 8 de diciembre de 1889.
→ Más jardines y zonas verdes en nuestra guía de parques de Pamplona.

Paseo Hemingway · Visitas con reserva
Plaza de toros
Inaugurada el 7 de julio de 1922, es la meta del encierro. Con 19.529 localidades, el Ayuntamiento la sitúa como la segunda plaza de toros más grande de España, solo por detrás de Las Ventas. Se amplió en 1967 y pertenece a la Casa de Misericordia.
Por qué merece la pena
Aunque no vayas a una corrida, ver dónde terminan los encierros completa la visita al recorrido. Junto a ella, en el paseo que lleva su nombre, está el monumento a Hemingway.
Consejo
Fuera de San Fermín acoge conciertos y otros eventos. Si quieres verla por dentro, consulta antes las visitas disponibles.

Avenida de Roncesvalles · Acceso libre
Monumento al Encierro
Este grupo de bronce del escultor Rafael Huerta Celaya, inaugurado en abril de 2007, congela un instante del encierro con diecinueve figuras: seis toros, tres cabestros y diez corredores. Mide unos 11 metros de largo y su base imita el adoquinado en pendiente de la Estafeta.
Por qué merece la pena
Es la forma más tranquila de ponerse delante de un toro en Pamplona y una de las fotos clásicas de cualquier visita.
Curiosidad
Uno de los corredores caídos es un autorretrato del propio escultor. Busca su cara entre las figuras.

Calle Santo Domingo · Con entrada
Museo de Navarra
Ocupa el antiguo Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia, en la cuesta de Santo Domingo, y recorre la historia de Navarra desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna. Entre sus piezas destacan los mosaicos romanos, la pintura gótica y barroca, el retrato del marqués de San Adrián pintado por Goya y la Mano de Irulegi.
Por qué merece la pena
Es el museo imprescindible para entender Navarra en una visita corta, y está a pocos pasos del inicio del encierro.
Consejo
Cierra los lunes. De martes a sábado abre mañana y tarde, y los domingos y festivos solo por la mañana.
→ Más museos en Pamplona y alrededores en nuestra guía de museos.
Sigue descubriendo Pamplona
Estas guías te ayudan a organizar la visita y a ir más allá de los diez imprescindibles. Todas están reunidas en Qué ver en Pamplona.
Itinerario
Ruta a pie de unos 5,3 km con mapa, horarios y paradas para comer.
Naturaleza
Jardines históricos, paseos junto al río y zonas para niños.
Gastronomía
Los bares imprescindibles del Casco Antiguo, calle a calle.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los lugares imprescindibles que ver en Pamplona?
La Plaza del Castillo, el recorrido del encierro, la catedral, el Ayuntamiento, las murallas con el Rincón del Caballo Blanco, la Ciudadela, los jardines de la Taconera, la plaza de toros, el Monumento al Encierro y el Museo de Navarra.
¿Se pueden ver los diez lugares en un día?
Sí. Casi todos están en el Casco Antiguo o junto a él y se recorren a pie. Si quieres un recorrido ordenado con horarios, sigue nuestra ruta para ver Pamplona en un día.
¿Qué lugares se pueden visitar gratis?
La Plaza del Castillo, el recorrido del encierro, el exterior del Ayuntamiento, las murallas y el Caballo Blanco, la Ciudadela, la Taconera y el Monumento al Encierro son de acceso libre. La catedral y el Museo de Navarra tienen entrada, y la plaza de toros solo se visita por dentro en las visitas que organiza.
Fuentes: Ayuntamiento de Pamplona, Turespaña (spain.info) y Cátedra de Patrimonio de la Universidad de Navarra. Fotografías de Wikimedia Commons: autor y licencia en el pie de cada imagen.
